La persona usuaria debe llevar de forma permanente un dispositivo dentro y fuera de su hogar para ser localizada en caso de necesidad. Dicho dispositivo está conectado con un centro de atención donde será atendido, las 24 horas del día todos los días del año, por profesionales cualificados que ayudarán a resolver las situaciones de emergencia.
En el momento de producirse el alta en el servicio se define una zona por la que el enfermo puede moverse con seguridad, y en caso de desplazarse fuera de la misma se activará una alerta en el Centro de Atención.
Tras producirse la alerta, se informará de forma inmediata al cuidador principal o a un familiar, y en caso necesario, se pondrán en marcha los recursos de emergencia correspondientes. Con posterioridad, los operadores del Centro de Atención realizarán un seguimiento hasta que la alerta producida haya quedado resuelta.